La arquitectura consiste en tomar decisiones que se vivirán durante años.
Hoy entendemos que una vivienda debe ofrecer algo más que una buena distribución o una ubicación conveniente. Debe ser un lugar que funcione bien cada día: cómodo, eficiente y pensado para el bienestar.
El verdadero valor de una vivienda está en aspectos que no siempre se ven: un aire interior saludable, una temperatura estable sin paredes frías ni corrientes incómodas, y espacios que responden
de forma coherente a cómo se viven.
En Ezquerro Arquitectura abordamos cada proyecto desde el análisis previo, tomando decisiones fundamentadas que permiten anticipar el comportamiento del edificio y construir espacios confortables, eficientes y duraderos.
Con frecuencia, las viviendas dejan de responder a nuevas necesidades y requieren una intervención.
En esta reforma de un piso en Madrid, el cliente planteaba una buena estructura para la reforma, el trabajo consistió en terminar de encajar el proyecto, proporcionar las soluciones técnicas, no muy obvias, para que se pudiera llevar a cabo, y pulir el diseño para que el resultado fuese óptimo.
Muchas viviendas son el resultado de intervenciones sucesivas que, con el tiempo, generan espacios incoherentes o desaprovechados.
El trabajo consiste en ordenar esas decisiones, recuperar la lógica del espacio y devolverle unidad.
Este proyecto es un ejemplo de ello, y de cómo, con actuaciones relativamente contenidas, es posible mejorar de forma notable la calidad de los espacios.
No se trata de hacer más, sino de intervenir con criterio en los puntos adecuados.
Ocurre algo parecido, y quizá aún más pronunciado, en los jardines. Parte fundamental de las casas que tienen la suerte de tenerlos, y sobre los cuales casi nunca ha intervenido un arquitecto.
En este proyecto, con la única creación de un muro de contención de geometría curva, se crea un nuevo espacio de reunión y nuevos recorridos, dotando de unidad y estructura a la casa y la piscina.
